Ayer domingo decidimos dar un paseo en familia por el Parque El Retiro, pues hacia muy buen clima, al llegar allá nos ocurrió algo curioso con una gitana que se nos cruzó en el camino, la mujer insistía en que tomase la ramita de romero que me estaba dando y yo tratando de evitarla le decía que no la quería, hasta que me dijo "no la rechaces pues no te estoy dando nada malo, recíbelo con alegría", dicho esto, me dejo fría y no supe que hacer así que la tome. Luego la mujer me hablaba y yo estaba tan nerviosa que no le entendía lo que me decía y yo sólo le contestaba que no tenia dinero para así zafarme de ella, la mujer insistió y lo que quería era leerme la mano, sin más, le di la mano, ya no había escapatoria. Comenzó con su lectura y me dijo que tendré 3 hijos, 2 niños y una niña (y yo digo que después de Diego cerrada la fábrica) que serían más bellos que el sol, pero quien sabe, también me dijo que el hombre que tenia a mi lado, es decir mi gordo, me amaba como a nadie que sólo era amor para mi, luego que si estábamos pasando por una mala racha ella la estaba alejando de nosotros, que yo iba a ser invitada a una boda (no tengo idea de quién podría casarse), que voy a hacer un viaje con mucha felicidad, y que el bebé que viene en camino nos iba a dar mucha alegría, además me habló de una tristeza que llevo dentro (no sé de que habla), pero que la voy a dejar, por otro lado me dijo que tenia un pequeño mal de ojo y que ella lo rechazaba para que todo fluya. Pero allí no termina la anécdota, luego siguió con el gordo, quien también le dió la mano tan fácil como que la mujer nos hubiese atrapado, le comenzó diciendo que se tranquilizase que todo le iba a estar bien y que en el trabajo todo va a fluir con alegría, le dijo que también tenía mal de ojo, pero que el suyo venia de 10 años atrás, por envidia en el entorno de trabajo, pero que igualmente ella iba a pedir que todo lo malo lo dejara, le dijo que el era un buen amigo y que no le gustaba meterse en la vida de los demás y que le gustaban las amistades sinceras y sin interés, también le dijo que yo lo amaba tanto como él a mi, en fin el mensaje que nos dejó fue que estuviesemos tranquilos que todo iba a estar bien. Así, finalmente la gitana concluyó intentando cobrar 20 euros por cada uno, momento en el cual ya no estábamos hechizados, pues nos invadia el bolsillo, el gordo le dijo que él la ayudaba por todas las cosas buenas que le habia dicho y que le habia alegrado el día, pero que no le iba a dar los 40 euros que ella pedía, porque además de que no los tenia no iba a dar tanto dinero por algo que nosotros ni siquiera pedimos. Finalizado el asunto del pago, la mujer me dijo que quemase la ramita de romero con un poco de alcohol y luego la tirase por detrás de mi pidiendo que el romero alejara todo lo malo y trajese todo lo bueno. Ya al fin, cuando logramos entrar al parque, !Oh sorpresa¡, cada cuanto en el camino de etrada había más gitanas con más ramitas de romero en el mismo plan, al darme cuenta de aquello me dió rabia y tristeza el saber que era un mercado y no algo que se me había presentado en el camino porque sí, pues a pesar de que no busco nada de esas cosas adivinatorias ni premonitorias, tampoco dejo de creer, por si acaso. En fin, ahora tengo una ramita de romero que no sé que hacer con ella, si dejarla de lado o hacer lo que me indicó la gitana.